Vivir la voz

La Licenciada Andrea Bernardini comparte con Musicoterapia Online los detalles del taller de musicoterapia impartido con el colega Manuel Pérez Lara en Puebla, México, bajo el título “Vivir la voz: un camino posible hacia la salud”.  Fue una jornada intensa de trabajo en donde los participantes contactaron sensiblemente con su propio sonido y su voz.  Además, se les invitó a desapropiarse de viejos hábitos que bloquean la expresión, y a facilitar una escucha sonora que involucre tanto mente, cuerpo y espíritu.

 

 

El taller abrió con sonidos vocales y juegos sonoros a partir de los nombres de los participantes. Los prejuicios fueron dejados de lado para convertir el trabajo con la voz en un acto ritual de autoexploración que, a través de técnicas y propuestas individuales y grupales, cada persona tuvo la oportunidad de profundizar en su identidad vocal. Siguiendo las cualidades de su propio sonido, inventaron nuevos o generaron preguntas en relación a su situación vital y los elementos encontrados en su voz. Para muchos fue una sorpresa escucharse.

Los concurrentes fueron realizando sonidos poco convencionales, utilizando la vibración de la propia voz y cantos armónicos para la autosanación, identificando estas vibraciones en algunas áreas de su cuerpo y encontrando en su propia voz un recurso saludable frente a las adversidades de la vida cotidiana.

Luego, para comenzar el viaje hacia el interior, se sumergieron en sus propios sonidos primitivos: gorjeos, llantos, gritos, quejidos, canturreos, jadeos o risas… El cuerpo fue trabajado como un apoyo de conciencia sensoperceptiva del trabajo vocal y como generador de la imagen física del sonido. Cuerpo, voz y emoción en un todo integral.

Con el fin de dar cause a la manifestación vocal se trabajaron previamente tres ejes fundamentales: la escucha activa, la dimensión del silencio y el concepto de máscara vocal. Nos centramos en las técnicas para reconocer diferentes tipos de escucha y trabajo sobre meditación y respiración con el fin de localizar los impulsos de la voz en el cuerpo y el pensamiento silentes.

VIVIR LA VOZ PRESENTE

Canto como respiro” Proverbio esquimal

La voz natural, genuina y ¡presente! Es allí donde vamos a tocar lo esencial, de este modo el taller de musicoterapia da lugar, en un contexto de intercambio, juego y reflexión, a conocer los límites y beneficios del trabajo vocal más allá de la técnica. Es un trabajo muy profundo e intenso que nos conecta directamente con quienes somos. A veces la voz dice cosas que no expresan las palabras. Es necesario conocer esos matices que nos brindan herramientas sobre nuestras intenciones, emociones y sentimientos, muchas veces limitados por la lógica verbal y racional.

Nuestra voz empieza a decir mucho antes de que usemos las palabras, por ese motivo seguimos la misma lógica en el taller: primero “hacer” contactando con el niño vocal interno y espontáneo, para luego entender en un proceso de identificación lo que viene a decirnos o contarnos nuestra voz y cómo eso puede ser aplicable a la vida cotidiana. La modalidad del taller vivencial favoreció el intercambio de cada participante a su modo nutriéndose de la experiencia compartida.

Testimonio: “Este taller me permitió descubrir nuevos métodos de sanación. Participar de manera activa en la propia salud, no sólo física sino psíquica… estar en contacto con la propia voz es como un reflejo de lo que habita en tu interior y un camino posible para la salud.” Cuahutemoc Álvarez                       

Lic. Andrea  Bernardini

 

Sepa más sobre la autora de este texto

Andrea Bernardini es argentina, Licenciada en Musicoterapia por la Universidad del Salvador y cantante. Realizó estudios musicales desde su adolescencia de armonía funcional para guitarra, canto y de clarinete en el Conservatorio de Música Municipal. Desde su juventud hasta la actualidad continúa investigando sobre cantos de transmisión oral originarios del folklore argentino formándose con la maestra Miriam García. Fue integrante de la compañía artística Khaos donde desarrolló conocimientos como entrenadora vocal en la línea antropológica del arte como vehículo de Jerzy Grotowsky. Desempeña su labor como Musicoterapeuta en el área clínica de adultos en salud mental. Realizó su carrera hospitalaria durante ocho años en el Hospital T. Álvarez de Buenos Aires en el área de psicosomáticas y estrés postraumático bajo supervisión del Dr. Roberto Sivak. Publicó artículos sobre Musicoterapia, alexitimia y diagnóstico. Culminó en México su especialización en el modelo Bonny de musicoterapia transpersonal GIM (Imaginación guiada con música) y realiza su investigación personal en el área docente y musicoterapéutica sobre voz y sujeto.

 



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