Fármacos, déficit atencional e hiperactividad

La Dra. Amanda Céspedes nos habla del SDA (Síndrome de Déficit Atencional) y del SDAH (Síndrome de Déficit Atencional con Hiperactividad) y es tajante:  “Lamentablemente no  existe esta conciencia, y  ello se debe al error de  mirar al Sindrome del Déficit Atencional  como una enfermedad neurológica infantil que  se alivia con un psicofármaco”.  A través de esta entrevista la neuropsiquiatra nos dará una “guía” para resolver algunas de las dudas más comunes que tienen los padres frente a la disyuntiva de medicar o no a su hijo y ver cuales son las posibilidades más convenientes de tratamiento frente a casos de SDA/SDAH. Por último, hace referencia al papel que tiene la música en el desarrollo de cualquier niño: “La  ejecución instrumental y/o vocal  forma parte de las denominadas  ESTRATEGIAS POTENCIADORAS DEL DESARROLLO COGNITIVO, EMOCIONAL Y SOCIAL  del niño”. Los invitamos a conocer la mirada aguda y asertiva de esta reconocida profesional.

 

 

Qué conoce acerca de la Musicoterapia. Sabe de alguna investigación en este campo o, de profesionales que utilicen esta terapia en distintos contextos de intervención clínica y educativa, o, implementación de programas musicales para niños con problemas de aprendizaje y desarrollo, etc.

Conozco  de cerca  el trabajo  de  los  musicoterapeutas. En particular, conozco a  Carolina Muñoz y a Mariana Chamorro,  ambas  músicos de profesión  además de  musicoterapeutas.   Ambas han trabajado con niños   del Espectro Autístico.

 

¿Cuál es su postura frente a los fármacos para niños en etapa escolar?

Los  fármacos  tienen  múltiples  acciones  a nivel sistémico. La mayoría cumple funciones terapéuticas específicas, contra infecciones, por ejemplo.

A nivel cerebral, se emplean los llamados psicofármacos,  los cuales  tienen   acciones neurorreguladoras  sobre diversas funciones cerebrales,  actuando  de un modo  sintomático,  es decir, corrigiendo  ciertas  funciones   durante  el lapso que  dura  su acción. Bien usados, los psicofármacos  son de extraordinaria utilidad  en Neurología Infantil ( por ejemplo, en el control  de las  crisis convulsivas ) y en Psiquiatría Infantil ( por ejemplo, en el control de la agresividad en niños con daños orgánicos cerebrales,  el control de los  síntomas  psicóticos,  etc.).   También  son útiles para optimizar  las funciones de administración intelectual y social en niños  con SDA, SDAH y  Espectro Autístico.

 

Es realmente un problema medicar a los niños con déficit atencional e hiperactividad o en realidad es una mala táctica en contraposición a otros tratamientos que incluso puedan incidir en las costumbres de los niños y sus familias y al mismo tiempo ofrecer un acompañamiento atento a los mismos? Será quizás el problema la cantidad de horas que deben estar los niños quietos y sentados con un nivel de interés muy irregular? Cuáles son los mitos del Ritalín?

Es esencial diferenciar  en forma muy neta a los niños con SDA  sin Hiperactividad ( el 75% de todos los niños y adolescentes con SDA )  del   SDAH, que   es un 3%  de la población general y  más  elevado en poblaciones de  alta vulnerabilidad social.  En los casos de  SDA  sin Hiperactividad  (  cuya causa es genética,  una variante madurativa normal ) ,  el metilfenidato se emplea  como  sintomático, para optimizar  las funciones  ejecutivas  prefrontales o “ funciones de administración intelectual”  durante el tiempo  en que  el niño debe cumplir con obligaciones intelectuales.  Adicionalmente, el metilfenidato contribuye  a atenuar la ansiedad, favoreciendo una mejor autorregulación del temperamento.  Nosotros estimamos que  alrededor del 85% de los niños con SDA se beneficia  mucho con el  adecuado  empleo de metilfenidato, en la medida que los efectos colaterales no sean  significativos (  esencialmente, la inhibición del apetito,  en menor grado, la dificultad para conciliar el sueño). No cabe duda que  si las escuelas y colegios tuvieran   menor número de alumnos por aula (  no mayores a 15 ), la  jornada escolar  estuviese razonablemente bien diseñada (  clases  hasta las 13 horas máximo, y desarrollo  de  talentos  desde las 14 en adelante) y las metodologías  docentes   fueran  activas,  favorecedoras de la participación  de  los alumnos,  el uso del metilfenidato  caería  a  menos  del 30% , contra el actual 85%.

 

Sabemos que el “metilfenidato” en dosis altas puede afectar el desarrollo estatural. ¿Conoce usted  otros efectos secundarios comprobados o que se estén investigando?

La  acción de frenado  del desarrollo estatural en niños  se produce cuando se emplean  dosis altas  de metilfenidato( sobre los 0,7 mg  por kilo) y es reversible al retirar el fármaco. En Chile se emplean dosis  que van de los 02 a los 05 mg /kg de peso, lo cual  reduce a  < 1% las probabilidades de  frenado del desarrollo estatural.  Pero  de todos modos  los médicos   tenemos la obligación de  llevar un riguroso registro  de la curva estatural del niño mientras administramos metilfenidato.

Hay muchos mitos acerca del  metilfenidato, todos ellos producto del desconocimiento  de  su biofarmacología.  Los más comunes  son:  que  provoca adicciones  a largo plazo; que  inhibe  el desarrollo estatural;  que  “ enlentece” las funciones cognitivas; que  favorece los  desórdenes anímicos.   La mayoría de las personas estima que el metilfenidato  es un sedante,  que  “dopa”  a los niños. Todos estos son errores  derivados de la ignorancia y de un prejuicio  que es natural y comprensible.

Los niños  con SDAH, en cambio, presentan  psicopatología   a  menudo severa (  trastorno de conducta oposicionista desafiante,  trastornos de la personalidad, trastorno bipolar), de modo  que  ellos necesitan  atención especializada  de parte de un psiquiatra y  un esquema psicofarmacológico  complejo,  en el cual puede  estar el metilfenidato en ocasiones, pero  no es  el psicofármaco clave para ayudarles.

En todo caso, el principal error en torno al metilfenidato   es  el error diagnóstico, que lleva  a diagnosticar  como SDA Y SDAH  a  muchos niños cuyo único drama  es estar insertos en familias con  pésimos hábitos de  vida.

 

A nivel educacional  y familiar ¿existe plena conciencia que cualquier tipo de tratamiento, ya sea en el caso de déficit atencional u otro,  debe tener un enfoque  integral que contemple no solo medicación, sino apoyo familiar y escolar?

Lamentablemente no  existe esta conciencia, y  ello se debe al error de  mirar al Sindrome del Déficit Atencional  como una enfermedad neurológica infantil que  se alivia con un psicofármaco.   Por esta razón, nuestros esfuerzos   como Instituto de Neurociencias Aplicadas a la Educación y a la Salud Mental del Escolar van dirigidos a educar a la  comunidad  familiar y escolar  respecto  a la  real dimensión  del SDA y la necesidad de  un enfoque integral e integrativo.

 

De acuerdo a su experiencia ¿los profesores y/o las instituciones educacionales utilizan todos sus recursos antes de derivar a los niños para ser medicados?

De ningún modo ello es  así.  Por lo general,  se mira la conducta  y/o el rendimiento académicos; si  son problemáticos,  se envía de inmediato al niño  a  derivación.  No hay compromiso,  excepto en  algunas escuelas y colegios privados que  dan un ejemplo  al respecto.

 

Cree que es favorable para un niño aprender a tocar un instrumento, en términos de desarrollo cognitivo, social o emocional?

La  ejecución instrumental y/o vocal  forma parte de las denominadas  ESTRATEGIAS POTENCIADORAS DEL DESARROLLO COGNITIVO, EMOCIONAL Y SOCIAL  del niño. La ejecución instrumental o vocal  sistemática,  de inicio temprano y  realizada  de  manera bien conducida,   incrementa  de manera dramática  el cociente Intelectual de los  niños,  adelanta  las  habilidades  de pensamiento  de alto orden,  favorece la introspección,   desarrolla las virtudes  del carácter y  despierta  en el niño la sensibilidad a lo bello y  armonioso.

 

Existe en Chile algún estudio para determinar en qué casos y con qué frecuencia se recetan medicamentos psicoestimulantes como el Ritalín que contienen metilfenidato en contraposición con terapias complementarias tales como la musicoterapia?

Desconozco   si  están en marcha estudios de  este tipo.  En todo caso,  si  se  lleva a cabo este estudio, hay dos aspectos que es  necesario  contemplar:

1.-  La selección  de  la muestra. Debe separarse   muy rigurosamente  el SDA  del SDAH. Son  dos categorías radicalmente diferentes

2.-  Tener claridad  sobre  lo que se busca  mejorar,  incrementar, atenuar, cambiar….  Por ejemplo,  la Terapia Floral  es  maravillosa   como terapia  favorecedora de una mejor autorregulación,  e indirectamente  actúa  sobre la capacidad de concentración (  al disminuir  la ansiedad), pero  ello  no implica   creer   que  “ la Terapia Floral reemplaza exitosamente  al ritalin” , por cuanto las  funciones  ejecutivas  son muchas, y no todas ellas se van a ver beneficiadas  al  atenuar la ansiedad.

 

Piensa que un tratamiento complementario como la Musicoterapia puede disminuir o sustituir a los fármacos en intervenciones de tratamientos clásicos en etapa escolar tal como lo son la hiperactividad y los problemas de atención?

Todo depende  del caso individual.  Personalmente, no creo  en absoluto en el valor  del concepto “ hiperactividad”  ( todos los niños   son  ocasionalmente hiperactivos)  y  tampoco  creo  en el valor  del concepto de  “falta de atención”.

Mi enfoque es neurobiológico, lo que  implica  adentrarse   en la complejidad del cerebro  infantil  sin desligarlo de los aspectos sociales.

 

Cree que la música puede ayudar a un niño a “transformar” su cerebro y de esta manera evitar los medicamentos innecesarios?

Cierta  música   transforma  al individuo por completo, lo despierta, lo  conduce a  dar lo mejor de sí. Pero no  se puede generalizar.  Decir “ la música” es incluir estilos  como  el hard rock,  heavy metal, reggaetón,  etc.,  música que a mi juicio  escarba en las profundidades  viscerales  del  yo  despertando  rencor, odio  o  lascivia.

Tampoco se puede  decir livianamente “ medicamentos innecesarios”. El acto de medicar  es un acto profesional de enorme responsabilidad, no es un juego  liviano e intrascendente.  Otra cosa es que haya  profesionales  desaprensivos. Pero eso  es  un tema  diferente.

 

¿Es posible confundir los síntomas de trastornos emocionales, o del desarrollo con los síntomas propios del  déficit atencional?

Por supuesto que sí.  Por ese motivo, el diagnóstico  del  SDA  debe ser muy riguroso.  Se requieren al menos  2 horas  de  entrevista, examen clínico y aplicación de instrumentos  neuropsicológicos para diagnosticar un SDA. Y se requieren pericias  de  índole Neuropsiquiátrica para diagnosticar un SDAH.

 

Existe la hiperactividad? A qué le llamamos hiperactividad hoy en día?

La hiperactividad  es  el mal  de  este siglo. Todos somos hiperactivos, porque nuestra mente está volcada a lo externo,  al logro  rápido,  a la velocidad.  La hiperactividad   a menudo no es  sino   la expresión  de un cerebro hiperalerta,  atento a  responder  a  demandas  del miedo que percibe como amenazantes.  En las grandes  ciudades  todo es amenaza.   El  llamar “ hiperactivos”  a   ciertos niños   es un error garrafal y  que tiene  profundas consecuencias.   Llevar la mente  a lo interno, abandonando  lo  que  nos  parece amenazante,  basta para que la mente recupere la calma.

A menudo,  he sentido la tentación de  aconsejar  a unos padres afligidos frente  a la “ hiperactividad”  de  su hijo  pequeño  la más  sensata y utópica  de las terapias:  sáquenlo  del colegio, llévenlo al campo,   para que aprenda  mirando, haciendo, viendo y escuchando….

Si  ello no es posible, entonces  les aconsejo  sacar de la habitación del niño   todos los aparatos tecnológicos e  invitarle cada noche  a  escuchar  a  Bach  con los ojitos cerrados…

 

 

Dra. Amanda Céspedes Calderón

Médico Cirujano Universidad de Chile.

Neuropsiquiatra Infanto Juvenil Universidad de Chile.

Post Grado en Neuropsicología y Neuropsiquiatría Infantil Universita Degli Studi, Turín, Italia.

Profesor adjunto asociado, Universidad Católica de Chile.

Directora del Instituto de Neurociencias Aplicadas a la Educación y Salud Mental del Niño, INASMED.

Directora Revista de Educación y Neurociencias Calpe & Abyla. 
Directora del Instituto de Capacitación AGL.

 



3 Comentarios

  1. rosalba /

    Qué música puede ser apropiada para hacerles escuchar a los niños con alguna de esas características mencionadas? déficit de atención por ej.

    • Estimada Rosalba, gracias por hacer esta pregunta que es bastante común. Muchas veces se piensa que existen piezas de música que ejercen una influencia equivalente en distintas personas, sin embargo esto no es correcto. Desde nuestro punto de vista no se puede recetar una pieza musical como quien receta aspirinas, ya que la música causa tantos efectos como oyentes tiene. Por otra parte los enfoques de trabajo más utilizados en Musicoterapia giran en torno al hacer música con el/los paciente/es y, en este acto, desarrollar el proceso terapéutico. Por lo que sugerimos a los lectores que puedan tener la misma inquietud tuya, a que acudan donde un musicoterapeuta (ojalá especialista en SDA/SDAH) que pueda evaluar el caso del niño y ver si es indicado comenzar a trabajar con él en un proceso musical terapéutico serio, planificado y con objetivos claros a seguir. Saludos.

  2. Estimada Rosalba, te hemos respondido en el mismo post, puedes revisarlo en:
    http://www.musicoterapiaonline.com/2012/07/farmacos-musica-y-desarrollo-infantil/

    Gracias por tu pregunta!

Comenta

Plugin from the creators of Brindes Personalizados :: More at Plulz Wordpress Plugins